Weatherlight
3
Gerrard estaba tan cansado, que al llegar a su catre cayó
profundamente dormido. Habían sido semanas duras de entrenamiento, lo que
mantenía su mente enfocada en algo que no era la muerte de Rofellos, la búsqueda de los artefactos del Legacy o el hecho de
haber abandonado a Hanna. Tras dejar
a la tripulación, expresó su deseo a Mirri
de volver a la tierra que lo vio nacer, Benalia.
Mirri, aunque deseaba acompañar a su amigo, creía que sería mejor separarse.
Necesitaba aclarar su mente y sus sentimientos hacia Gerrard, pues no le eran
correspondidos. Le dijo a Gerrard que iría al bosque de Llanowar para informar a la familia elfíca de Rofellos acerca de su
muerte. El par se separó días después.
Gerrard se unió al ejército de Benalia. Su disposición y habilidad
eran tantas que en pocas semanas subió puestos hasta ser Maestro de Armas. Su
tarea era enseñar a los nuevos reclutas. Decidido a dejar atrás sus días de
aventuras, tomó la enseñanza como algo nuevo y fresco. Pero no todo era bueno.
El gremio de asesinos estaba empezando a reclutar hombres que habían sido
entrenados por Gerrard. Esto hacía difícil la tarea del ejército en mantener la
paz. Gerrard, intrigado, investigó y descubrió que su superior, el comandante
Alaric, era quien pasaba a los reclutas al otro bando. Su fe en el ejército se
vio mermada.
Un día, el comandante Alaric le
informó a Gerrard que un minotauro había sido visto en la ciudad de Benalia y
estaba haciendo preguntas acerca de él. Gerrard supo de quién se trataba: Tahngarth. No fue difícil encontrarlo. La
relación entre ambos nunca había sido buena y el encuentro fue ríspido.
-
¿Qué quieres de mi, Tahngarth? – preguntó
Gerrard, de manera golpeada.
-
Bien, al grano. Te hemos buscado estos cuatro
últimos meses para pedirte que te unas de nuevo a nosotros.
-
No tengo nada que decirte a ti, puedes hablar
con Sisay…
-
Es acerca de ella de quién quiero hablar.
El minotauro explicó entonces
los acontecimientos que Gerrard se había perdido en su ausencia. Sisay había
sido raptada y habían descubierto algo para poder rescatarla.
-
El pergamino que estaba en su camarote es una
carta, de un tal Volrath…
Necesitamos tu ayuda para poder rescatarla… He tenido… problemas… no soy tan
buen líder. – Thangarth hizo una pausa. - Lo que te estoy pidiendo hiere mi
orgullo.
-
Me pones en una situación difícil… no es que no
quiera ayudar a Sisay, pero aquí mismo en Benalia tengo un problema y no podría
irme así nada más.
-
Podríamos ayudarte… mira, Gerrard, no me es fácil
pedirte ayuda, no me hagas pedirlo más veces. Aunque no seamos amigos, respeto
tus habilidades y las necesitamos.
Gerrard propuso lo siguiente: Tahngarth lo ayudaría a resolver el
problema de su superior para dejar Benalia en paz y él se uniría al
Weatherlight.

ooo
Al llegar con la tripulación
Gerrard se sentía un extraño, a pesar de que la bienvenida fue cálida. Excepto
por Hanna, ningún tripulante le
había dado mala cara. Karn incluso
lo cargó diciéndole que era bueno que hubiera regresado, no sólo por Sisay.
Gerrard se sentía abochornado y Tahngarth no ayudaba a su situación indicándole
que lo había traído para ser el capitán del Weatherlight en la ausencia de
Sisay.
-
Hay mucho que hacer, Gerrard – dijo Tahngarth –
Estaremos a tus órdenes, pero tendrás que hablar con Hanna acerca de la nave.
Hay cosas que te perdiste.
ooo
-
¿Entonces dices que la nave puede viajar entre
planos? - Preguntó Gerrard.
-
Si. – La voz de Hanna sonaba tensa – De hecho,
antes de que Sisay fuera raptada, estábamos viendo la posibilidad de ir al plano
de Mercadia, pues el tomo Thran
indicaba que las partes que faltan del Arma Legado están ahí.
-
Ocupamos arreglar un par de detalles – Interrumpió
Karn, viendo que la situación era incómoda tanto para Gerrard como para Hanna –
Primero necesitamos un mago que controle el Cristal Thran y, segundo, a alguna
persona que sea nativa del plano al que queremos viajar.
-
Starke
encontró a una mujer que decía podía ayudarnos y…
-
Ahí fue cuando Sisay fue raptada… - Interrumpió
Gerrard. – ¿No es extraño que desde que Starke se unió a la tripulación la
suerte del Weatherlight hubiera cambiado? Antes de… de lo de Rofellos, le había
pedido a Mirri que mantuviera marcaje personal con Starke. De niños nos entrenó
a mí y a Vuel, lo sé… Simplemente se me hizo extraño la forma en que apareció
en nuestras vidas.
-
Yo podría vigilar a Starke – replicó Karn.
-
Sé que podrías, pero Hanna te ocupa más. Te
quedarás junto a ella para seguir investigando las capacidades de la nave.
-
Ya hablas como un verdadero capitán – mencionó
Hanna.
Gerrard le informó a la tripulación que la primera misión que
tendrían sería ir a buscar a Mirri a
Llanowar. Necesitarían toda la ayuda posible y que mejor que tener caras
familiares. Durante el viaje a Llanowar, Gerrard empezó a familiarizarse con
sus antiguos compañeros, tratando de romper tensiones que hubieran sido
iniciadas con su partida. Con Tahngarth no hubo más problemas. Orim siempre
fue amable al igual que Squee. Starke se mantenía extrañamente alejado de los
asuntos generales, pero siempre se le podía ver ayudando en el mantenimiento de
la nave. La relación con Hanna fue la que más estaba dañada. En su ausencia,
Hanna había tomado la idea de que Gerrard había abandonado el Weatherlight por
algo que ella hubiera hecho y su relación seguía siendo difícil, por decir lo
menos.
-
Quiero ver la carta o mapa con la que Sisay fue
secuestrada – le pidió Gerrard a Hanna.
-
Muy bien, pero no uses ese tono conmigo.
-
¿Qué tono?
-
Ahí la tienes.
Cuando Gerrard tomó el
pergamino y lo abrió, una voz salió del mismo papel. La voz era profunda, pero
entendible: “Gerrard, tengo cautiva a Sisay, la capitán del Weatherlight, en el
plano de Rath… si quieres volverla a ver con vida, deberás traer aquí a Rath
la nave Weatherlight, junto con los artefactos que has recolectado durante
estos años… Será un cambio justo. La vida de tu amiga, por el Legacy.”
-
¡Eso no había pasado! – exclamó Hanna
-
Supongo que era una sorpresa exclusiva para mí.
– respondió Gerrard.
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