Mishra seguía con el puño levantado a la altura de la cara de su hermano, sosteniendo su piedra, con una sonrisa burlona. - Entrega tu piedra hermano… que momento tan irónico… haber hecho y deshecho reinos para utilizarlos en una guerra que nos trae al inicio… solos tú y yo. - Yo no quería esto. Mi deseo era seguir por el camino académico – respondió Urza . - No eres tan inocente hermano… mandando a otros a hacer tu trabajo sucio…siempre escondiéndote detrás de tus máquinas… detrás de Tawnos … detrás de tu esposa… - Silencio… - Tus autómatas te ganaron el respeto del padre de Kayla y así pudiste casarte con ella… pero las malas lenguas dicen que… ¡ni en la noche de bodas la tocaste!... prefe...
Previamente en La Guerra de los Hermanos... - Miren las herramientas… los Thran debieron haber sido humanos – soltó Urza . - El hecho de que nos sentimos cómodos con sus herramientas no significa nada – atajó Mishra – pudieron ser elfos, enanos o minotauros. Quizá los minotauros eran los líderes y los humanos servían a sus amos. - No hemos encontrado restos de minotauro, hermano – dijo con frialdad Urza. - Tampoco hemos encontrado restos humanos, hermano – disparó Mishra con una sonrisa, burlándose de su propia lógica. Habían pasado 3 años después del descubrimiento del ornitóptero , y las excavaciones de las ruinas encontradas por Mishra llevaban un gran adelanto. Tocasia acababa de llegar de un viaje, cuyo objetivo fue pedir recursos para continu...